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De tales uvas, tales vinos. Uno de los factores
determinantes de un vino es el tipo de uva empleado para la vinificación.
Indudablemente hay que tener en cuenta la limpieza de la bodega,
las técnicas de elaboración, y el saber hacer del
enólogo. Pero siempre la variedad de uva será determinante
para el carácter que va a tener el vino.
Vamos a dar una ligera pincelada sobre el tipo de uvas que se cultivan
en Navarra y su incidencia en los vinos resultantes.
VARIEDADES TINTAS
Garnacha:
el tipo de uva más abundante en Navarra. La Garnacha está
muy extendida en España, donde se le ha dado varios nombres,
como: "Garnacho tinto", "tinto aragonés",
"alicante", "navarra", "garnatxa"...
y en otros países se la conoce como "roussillón
tinto", "granaccia", "uva di Spagne"...
La garnacha produce un mosto de bastante riqueza alcohólica,
poca acidez, rico en azúcar y transmisor de aromas muy agradables
al vino. Los vinos son sabrosos y logran aceptación cuando
son jóvenes. La garnacha es la mejor uva para elaborar rosado
y es considerada una variedad mejorante para los "coupages".
Tempranillo:
otra variedad tinta, muy apta para la elaboración de vinos
que aceptan una maduración en crianza. Se denomina así
porque se cosecha tempranamente. Se trata de una variedad de larga
tradición en Navarra. El tempranillo es variedad conocida
con diferentes nombres según regiones. En Rueda se le llama
"tinto fino"; en La Mancha "cencibel"; en Cataluña,
"ull de llebre". También se la conoce como "escobera"
y "chinchillano", en Badajoz. En Navarra es una variedad
considerada como preferente, aconsejada para la elaboración
de tintos para la crianza. El mosto producido es de grado medio,
de 12 a 13 grados, color intenso, siendo una buena base de mezclas.
Mazuelo:
Se llama también "mazuela", "cariñena"
o "carignane". Es una variedad que se considera originaria
de la zona de Navarra y La Rioja. Produce mostos con mucho color,
riqueza en taninos y gran robustez, que les hace broncos al paladar.
Es mejorante para mezcla de variedades, aportando acidez al vino.
Graciano:
otra variedad tinta, originaria de Rioja y Navarra. Los mostos son
de color rojo vivo, aromáticos, de acidez elevada y muy gratos,
que dan mucha finura y calidad a los caldos en los que entran a
formar mezclas. No se elaboran vinos varietales con ella. En el
contexto de las regiones vitivinícolas de España,
Navarra es la que obtiene mayor beneficio de las bondades de esta
variedad.
Cabernet Sauvignon:
se trata de una variedad francesa, que preside los vinos bordeleses
y del Medoc y se ha extendido por todo el mundo por sus apreciables
características apropiadas para la maduración de vinos
durante largo tiempo y, sobre todo, para mejorar los "coupages".
En Francia se ha cultivado esta variedad desde muy antiguo. El grano
es pequeño, aunque en zonas húmedas se da algo mayor.
El mosto obtenido es ideal para la crianza. Los viticultores le
dan a esta uva, entre otras ventajas, la de que es áspera
para comer, ni siquiera la comen los pájaros, y no se pudre,
por lo que puede vendimiarse sin demasiadas prisas. Produce vino
de sabor varietal pronunciado, buena acidez, buen olor y un excelente
balance. En la reposición de cepas que se ha llevado a cabo
en Navarra, el cabernet sauvignon es la cepa más plantada
después del tempranillo, con vistas a elaboración
de tintos para la maduración en barrica.
Merlot:
variedad tinta procedente del Medoc (Francia) con la que se obtienen
excelentes vinos bien con elaboración exclusiva de este tipo
de uva, bien realizando mezcla con otras tintas. Las cepas se desarrollan
mejor en tierras frescas y húmedas, aunque sufre mucho con
las heladas. Las uvas son de color oscuro azulado y piel gruesa,
obteniéndose un excelente vino que puede ser consumido a
los tres años o más. El "coupage" con cabernet
sauvignon resulta beneficioso para esta última variedad,
porque le aporta flexibilidad y ligereza al conjunto.
VARIEDADES BLANCAS
Viura:
es la variedad blanca más abundante de Navarra, utilizada
para la elaboración de vinos varietales. Se cree que llegó
a Navarra hacia 1850 procedente de Aragón. En Cataluña
la llaman "macabeo" y en no pocas ocasiones ha servido
de base para la elaboración del famoso cava. Produce abundante
mosto, que es agridulce, de gran riqueza alcohólica, cuando
no madura del todo es ácido y de sabor particular. Para la
obtención de vinos blancos es excelente, dando vinos de moderado
grado, suaves, equilibrados, frescos y aromáticos. En Navarra
se elaboran excelentes vinos blancos, considerándose que
las mejores zonas para producir este tipo de vino son las de Tierra
Estella y Valdizarbe.
Moscatel de grano
menudo: Esta variedad da un mosto bastante alcohólico,
de cuerpo, con un sabor muy típico. En algunas ocasiones
se ha utilizado, unido con el mosto de la malvasía, para
la obtención de un vino llamado "supurado". El
vino elaborado con esta variedad moscatel es inconfundible por sus
aromas a la uva con que se ha vinificado. En Navarra se dan dos
tipos de vino moscatel: El rancio, o vino de licor, de larga tradición,
que están alcanzando altas cotas de calidad, por sus constantes
mejoras en la elaboración, y el vino dulde de moscatel, un
vino joven, que ha sorprendido a un mercado por su potencia aromática
y finura, posicionándose entre los vinos de la gama alta
de las bodegas que lo elaboran.
Garnacha blanca:
Procede, como la negra, de tierras aragonesas. Es una variedad que
se adapta bien a cualquier tipo de tierra y es más resistente
que otras variedades blancas, obteniéndose buenos rendimientos
y siendo sus mostos de agradable acidez y contenido alcohólico.
En Navarra existen muy pocas cepas de esta variedad, cuyos racimos
caen juntos en la tolva con los de viura.
Malvasía:
variedad de larga tradición en España, especialmente
en Navarra y La Rioja. Se la denomina también "blanca
roja", "blanquirroja", "tobía",
"suavidad", "suvirat" y "rojal". Produce
mucho mosto, agridulce y agradable, entrando en los mejores blancos
para darles mantecosidad y nariz, empleándose fundamentalmente
para la elaboración de vinos blancos, o para el "coupage"
con otras variedades.
Chardonnay: De origen Borgoñón,
recientemente introducida en Navarra, la Chardonnay se conoce también
con los nombres de "morillon blanc", "beaunois",
"weisser"... aunque el de "chardonnay" es el
que más se ha internacionalizado. La cepa es poco productiva,
con racimos pequeños o medianos, aunque de ellos se elaboran
unos vinos de gran finura y fragancia, con un aroma muy particular.
Los vinos que produce son de color amarillo con reflejos verdosos;
su alto extracto seco y su escaso nivel de oxidación hace
que esta variedad sea idónea para reforzar vinos destinados
al envejecimiento. No obstante, la excelente adaptación de
esta variedad a los suelos y clima de Navarra, han hecho que los
vinos de esta variedad sean, en muchos casos, los embotellados de
imagen de la bodega. El chardonnay ha participado activamente en
la revolución de los nuevos vinos de Navarra, donde los blancos
tenían hace poco una mera presencia testimonial.
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